BIME
Evolucionar un proyecto sin perder su alma

Cliente: BIME / LAST TOUR
Industria: Música / Cultura / Festivales

  • BIME

    Evolucionar una identidad sin perder su alma

    Industria: Música / Cultura / Festivales

    El punto de partida

    En 2023, BIME llegó a nosotros con una necesidad urgente y muy concreta: adaptar más de 600 piezas gráficas en menos de un mes para uno de los momentos más importantes del festival.

    No se trataba de crear una nueva marca, sino de hacer que una identidad existente funcionara bajo presión, con altos volúmenes de contenido, múltiples formatos y un equipo interno reducido.

    Lo que empezó como un apoyo operativo, rápidamente se convirtió en una relación de colaboración estratégica.

    El verdadero reto

    BIME no es solo un festival. Es un punto de encuentro cultural, creativo y profesional dentro de la industria musical.

    El desafío era doble:

    • Comunicar información compleja de forma clara y ordenada (agendas, speakers, actividades, sedes).

    • Mantener un lenguaje visual cool, aspiracional y memorable, sin diluir la identidad que hace reconocible al festival.

    En otras palabras: evolucionar sin perder el alma.

    La decisión estratégica

    En lugar de proponer un rebranding radical, entendimos que BIME necesitaba algo más inteligente:

    • Una renovación progresiva de su sistema visual.

    • Un lenguaje gráfico capaz de crecer año tras año.

    • Herramientas que permitieran consistencia incluso con recursos limitados.

    Nuestro rol fue acompañar a la marca en su evolución, respetando su ADN y potenciando su capacidad de comunicar.

    El proceso

    A lo largo de tres años de trabajo continuo, desarrollamos un sistema visual vivo, adaptable y sostenible:

    • Ajuste y evolución de la identidad visual sin romper con su reconocimiento.

    • Diseño de piezas complejas con jerarquías claras y lectura rápida.

    • Desarrollo de plantillas y herramientas internas para optimizar tiempos y recursos.

    • Acompañamiento cercano al equipo interno, entendiendo sus limitaciones reales de presupuesto y tamaño.

    El diseño no solo debía verse bien, debía funcionar en el día a día.

    La solución

    Creamos un ecosistema visual que combina estructura y expresión:

    • Sistemas gráficos flexibles para múltiples formatos y volúmenes.

    • Claridad informativa sin sacrificar carácter estético.

    • Un lenguaje visual coherente, reconocible y adaptable a cada edición.

    Además, dotamos al equipo de BIME de herramientas que les dieron autonomía, permitiéndoles implementar la identidad internamente sin depender de grandes equipos o procesos complejos.

    El impacto

    Después de tres años de colaboración, el trabajo con BIME ha permitido:

    • Mayor coherencia visual a lo largo del tiempo.

    • Procesos internos más ágiles y eficientes.

    • Un lenguaje gráfico que evoluciona edición tras edición sin perder identidad.

    • Una marca que se siente actual, relevante y bien ejecutada incluso en contextos de alta demanda.

    Más que resolver piezas, construimos una relación de largo plazo entre marca, diseño y equipo.

    Aprendizaje clave

    No todas las marcas necesitan empezar de cero.

    Algunas necesitan sistemas inteligentes que les permitan crecer, adaptarse y sostenerse en el tiempo.

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